Europa necesita tecnologías disruptivas con las que liderar

Me duele ver cómo esta Europa, y lo lejano que queda dónde merecería estar. Me preocupa profundamente el futuro; los devastadores efectos de la fuga de cerebros que se forman aquí, con un gasto público, y que luego generan riquezas en EE.UU.; la dependencia tecnológica que existe; la necesidad de más tecnologías disruptivas con sello europeo; ese liderazgo en la lucha contra el cambio climático que podría traer muchos beneficios, no solo medioambientales, y que no llega; la falta de poder/peso geopolítico que a veces queda patente; y tantas otras cosas.

Pero me preocupa aún más la pasividad, despreocupación, o el querer mirar para otro lado, de ciertos sectores políticos. O el sentimiento de algunas personas que creen que esto no es un problema que les tenga que preocupar, o el conformismo de otros…

¿Qué se necesita (opinión subjetiva)?: introducción

Hormigas unidas

«Unidos permanecemos de pie, divididos caeremos.»

Esopo

Sinceramente no soy un experto en geopolítica, ni en economía, ni nada de eso. Este artículo es más bien algo que siento personalmente. Simplemente algo que creo desde mi punto de vista que haría falta.

Se necesita una mayor cohesión en el continente, borrar esas fronteras que ahora existen entre países, y dentro de los propios países, y funcionar como una sola nación. Somos demasiados pequeños como para luchar contra superpotencias, pero unidos se puede hacer que Europa pueda posicionarse.

Necesitamos una mayor implicación ciudadana y política, es decir, mayores inversiones en I+D+i, mejores sueldos y condiciones para evitar la fuga de cerebros y mimar a ese talento para retenerlo aquí (pasar del brain drain al brain gain), pero también que los talentos no estén deseando ir a Silicon Valley (o donde quiera que sea), o que los consumidores rechacen producto de aquí por el simple hecho del apego a ciertas marcas extranjeras.

No existe un registro de cerebros fugados, pero son demasiados. Según algunos estudios, más del 50% de los investigadores les gustaría permanecer en España para continuar su carrera, pero no pueden permitírselo, principalmente, por las condiciones salariales. Además, el 25% de los que se marchan no regresarían aunque pudieran. En torno al 55% de los que se quedan se encuentran en una banda salarial inferior a 22.000€/año, mientras que la media en el extranjero es de unos 40.000€/año, algo que en España solo disfruta un 1.7%.

Lo más triste es que no estamos una posición competitiva porque no haya talento. Lo hay, y lo hay en mayor medida que en ningún otro lugar del planeta. Como siempre suelo decir, nos sobra talento, pero nos faltan oportunidades. Por eso es tan doloroso ver el panorama actual, porque tengo toda la fe en que podría ser muy diferente si se hicieran las cosas bien.

Cuando los trabajadores altamente cualificados se marchan a trabajar al extranjero, generan riqueza en esos destinos, y se reduce la cantidad de trabajadores cualificados. Algo que afecta especialmente a naciones del sur y el este de Europa, generando serios problemas sociales (menos riqueza, menor protección social,…). En definitiva, los gastos en formación para nosotros, los beneficios para otros.

Resulta penoso que algunos personajes (pon tú los nombres que quieras, desgraciadamente hay demasiados ejemplos) ganen ingentes cantidades de dinero, cuando su aportación a la humanidad es 0 (o incluso negativa). Mientras, los que desarrollan tecnologías, investigan para mejorar el día a día de los demás o para salvar vidas, tienen condiciones laborales lamentables, sueldos mileuristas, y agudizan el ingenio para hacer mucho con los pocos recursos que se le ofrecen.

Pequeños pasos hacia la esperanza…

Es cierto que ya se están haciendo algunas cosas prometedoras, como el proyecto EPI, GAIA-X, programas como H2020, etc. Pero se necesita más y más, despertar ese talento dormido que ahora está latente y devolver a casa a los que se tuvieron que marchar…

Para mi sorpresa, Europa hizo otro gran movimiento para solucionar una de las mayores carencias que tiene Europa actualmente: la industria de semiconductores. No solo estamos a la cola en cuanto a nodos de fabricación, sino que la dependencia en este sector es realmente crítica.

Europa no es la única que tiene problemas con esto, también Rusia está muy atrás, e incluso Japón y EE.UU. han perdió su corona. Ahora las factorías más avanzadas se encuentran en Taiwán (TSMC), y en Corea del Sur (Samsung). Las más avanzadas de EE.UU. se encuentran en Oregón, Nuevo México y Arizona, propiedad de Intel, pero que se encuentran ahora atascadas y no fabrican para otros (hubo un intento, pero Intel quiso que el gobierno federal les pagase por ello para contentar a los accionistas).

Esto ha preocupado a algunos dentro de la defensa de ese país, ya que tienen que producir chips avanzados en TSMC. Actualmente hay tensiones entre China y TSMC y, aunque una guerra no parece posible, podría suceder. Taiwán está a tiro de misil de China, al igual que las factorías de Samsung. Un serio problema si eres planificador militar en EE.UU.

Por su parte, China está invirtiendo mucho para ponerse al día en cuanto a semiconductores. Por ejemplo, ha invertido mucho en SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corporation), escalando hacia el nodo de 14nm. Europa parece estar haciendo los deberes y debería haber una mejora considerable en factorías como las de Francia, Alemania, etc., con el objetivo de llegar a los 2nm próximamente. Algo importante, puesto que cualquiera de esos conflictos que cortaran la producción, también nos podría golpear seriamente.

¿Por qué estas reacciones? Es un poco extraño, pero algunas cosas que han sucedido han hecho que Europa despierte del sueño en el que estaba inmersa. Especialmente desde el comienzo de la crisis por la pandemia del SARS-CoV-2. Por primera vez, políticos de izquierda y derecha han comenzado a presionar para reducir la dependencia de Europa de EE.UU. y China en cuanto a la tecnología. Desde el desarrollo de vacunas, pasando por tecnologías de la computación, hasta la IA, chips, blockchain, computación cuántica, vehículos conectados, sensores, telecomunicaciones, nube, sector aeroespacial, etc.

«Si no construimos nuestros propios campeones en todas las áreas: digital, inteligencia artificial… […] Nuestras decisiones serán dictadas por otros.»

Emmanuel Macron

Se han movilizado miles de millones de euros en toda la UE y la retorica, por primera vez, se ha tornado en algo práctico. Algo que hará dar un paso hacia la soberanía tecnológica.

El Covid-19 hizo que esa dependencia se hiciera mucho más evidente, destapando la fragilidad de las cadenas de suministro internacionales y lo importante que es desarrollar y producir aquí.

«Debemos tener el dominio y la propiedad de tecnologías clave en Europa»

Ursula von der Leyen señaló a la tecnología y al cambio climático como las prioridades de la UE para los próximos 5 años.

Gran parte de la culpa de todo este despertar la tiene Thierry Breton, quien se ha mostrado muy activo en cuanto a la preocupación de la privacidad y los datos cedidos, la dependencia tecnológica europea, etc.

«Ser más auto-suficientes, más independientes, autónomos. Algunos dicen soberano. Necesitamos identificar nuestros propios recursos. Tenemos muy buenos socios, pero dependemos en algunas áreas.»

Thierry Breton

Protegiendo la innovación y la tecnología, también se está protegiendo la cultura y los valores europeos. Una autonomía que al final repercutirá positivamente sobre los ciudadanos. En parte por los beneficios que pueden reportar estas innovaciones, y en parte por esos datos que ahora quedan en manos de centros de datos extranjeros, y que incumplen las leyes de protección de datos europeas.

Esto último fue lo que propició la creación de GAIA-X, impulsada por los líderes francoalemanes. Una infraestructura de la nube federada, con estándares de seguridad europeos. Una forma de escapar de proveedores como Google, Microsoft, Amazon, Alibaba, Oracle, etc.

Para ello se crearon «criaturas legales» como IPCEI, para otorgar a las empresas una exención de las reglas de competencia para trabajar juntas, con el apoyo de los gobiernos, para proyectos comunes, e incluso fusiones para generar megaempresas que puedan competir contra las extranjeras (e.j.: como la fusión fallida entre Siemens y Alstom, que pretendía competir con el grupo ferroviario chino CRRC).

Además de GAIA-X, proyectos como EPI también tratan de impulsar el mercado de los chips y microprocesadores europeo, que actualmente representa menos del 10% a nivel mundial. El objetivo, según Breton, sería alcanzar el 20% de la producción mundial en procesadores de alto rendimiento.

«Es muy importante que Europa disfrute de la soberanía tecnológica, particularmente en áreas clave como la inteligencia artificial y la computación cuántica, también para asegurar una infraestructura de datos segura y confiable.»

Angela Merkel

Otros proyectos, como European Battery Alliance (EBA), pretende llevar a la soberanía de la UE en cuanto a baterías. Desde la extracción de materias primas, hasta el desarrollo y producción de las mismas. Tarea complicada si se tiene en cuenta que las empresas asiáticas tienen actualmente el 88% (solo China representa el 50%) de la fabricación mundial de las baterías de litio. Si Europa no puede dominar este sector, se verán perjudicadas los sectores de dispositivos móviles y de los vehículos eléctricos.

European Raw Materials Alliance también es otro de los programas clave. Éste pretende construir cadenas de suministro de metales y tierras raras imprescindibles para las nuevas tecnologías, como el mineral de coltán o el litio. Éste último muy importante, teniendo en cuenta que se estima que para 2030 se demandará 18 veces más litio y hasta 60 veces más en 2050.

Por ejemplo, hay algunos puntos estratégicos en cuanto a materias primas:

  • El mayor yacimiento de telurio se encuentra frente a las costas de las Islas Canarias.
  • También podría haber coltán 100% europeo gracias a las reservas de Galicia.
  • España es el mayor productor mundial de estroncio.
  • El 30% de la producción de silicio proviene de Noruega.
  • El 51% de la producción de germanio se extrae en Finlandia.
  • En Francia se produce el 84% del hafnio y el 28% del indio.
  • Alemania tiene el 35% de producción del galio.
  • En Polonia es uno de los mayores productores de cobre de Europa.

Para la inteligencia artificial también se quiere crear una especie de «Airbus», es decir, una colaboración entre varios países miembros para acelerar su desarrollo. Así lo señaló Peter Altmaeir, el ministro de Economía de Alemania.

Europa solo atrajo el 11% de capital de riesgo e inversión en IA en 2016, frente al 50% de EE.UU. o el 39% de China.

Otro factor muy a tener en cuenta es la posición de algunos estados miembros, que están dispuestos a intervenir y adquirir empresas de alta tecnología que estén a punto de ser compradas por extranjeros. Por ejemplo, la Administración Trump trató de controlar una compañía alemana de vacunas llamada CureVac, pero la UE intervino presentando a la empresa un paquete de financiación de 80 millones de euros.

Algo que se ha hecho también en EE.UU., con el proteccionismo de Trump, o en la China de Xi Jinping. En estos casos van más allá, imponiendo aranceles, evitando que competidores extranjeros lleguen con productos o servicios, etc.

En definitiva, Europa tiene demasiados desafíos por delante y no nos podemos permitir fallar. Esta vez no, porque de ello dependerá el futuro de todos. En el pasado hubo intentos muy exitosos, como Airbus, Galileo, etc., y espero que todo esto también genere muchas alegrías para el futuro, y que no sea otro Quaero (un intento de crear un motor de búsqueda para competir contra Google y que terminaría fracasando antes de ver la luz)…

¿Qué se necesita (opinión objetiva)?: tecnologías disruptivas

EUROPA

UE se ha visto muy afectada por la crisis de la pandemia, y la digitalización y la IA podrían asentar el crecimiento económico mejorando la productividad de las empresas. Por eso se aprobó ese paquete de ayudas desde UE, para ayudar a esa transformación digital. ¡Nunca el gobierno europeo había estado tan preocupado por la innovación! Y se está moviendo una pequeña brisa cazatalentos que espero que se transforme en una fuerte y positiva tempestad.

Además, afortunadamente, Europa tiene muchos puntos fuertes sobre los que basarse y aferrarse para salir de esta situación. Pero no debería caer en ciertos errores:

  • Caer en el error de que ya es demasiado tarde o que no se puede. Los desafíos del cambio climático, o la crisis por la pandemia, podrían tornarse en oportunidades si se sabe aprovechar bien.
  • No aprovechar de forma eficiente los activos industriales, como la financiación de plataformas y tecnologías digitales para los países miembros. Eso supondría un obstáculo para digitalizar y escalar las empresas es clave, ya que en la actualidad, en Europa se tiene un rendimiento en difusión y uso de lo digital de 2/3 el de EE.UU., y se necesita crecer.
  • No impulsar el talento y las habilidades digitales. O descuidar los sistemas educativos, o la atracción de talento extranjero.
  • Seguir con la misma dinámica de los datos, sin liderar la gobernanza y el acceso a los datos de forma segura, y con una infraestructura extra-europea.

Cómo liderar

Identificar las tecnologías disruptivas o las tecnologías que más van a crecer es relativamente sencillo. El problema es obtener la inversión necesaria y los recursos para poder liderar en ese sector.

Por ejemplo, en 2021, las tecnologías que seguirán marcando tendencia son:

  • Impresión 3D y 4D, así como la fabricación aditiva. Solo la 3D es un negocio que ha pasado de los 9.9 mil millones de 2018 hasta los 34.8 mil millones que se espera para finales de 2024. Con ellas se acelerarán tareas rutinarias y se mejorará la eficiencia operativa, además de poder crear piezas que hasta ahora eran imposibles o difíciles de fabricar mediante los procesos tradicionales (moldes, extrusión,…). Esta tecnología también está ligada a la industria de la alimentación, imprimiendo comida, así como la de la medicina, pudiendo imprimir tejidos y quién sabe si en un futuro también órganos…
  • La conectividad también ha dado un gran paso con el 5G y la fibra óptica, pero es un sector en el que hay que seguir empujando y mejorando las telecomunicaciones y redes. Muy importante también para la Industria 4.0, para el IoT, el IIoT (Industrial Internet of Things), wearables, etc.
  • El aprendizaje automático, aprendizaje profundo y la inteligencia artificial también son vitales. Una fructífera industria que explota miles de millones de euros. No solo podrá dar servicios y sustituir a personas en multitud de puestos de trabajo, sino que también creará otros puestos de trabajo nuevos que actualmente no existen. Además, la IA se encargara de los desarrollos (medicamentos, vacunas, chips,…). Serán aplicables también a muchas administraciones, servicios, interfaces de voz, chatbots, asistentes, procesamiento de lenguaje natural, visión computerizada, etc. También se está comenzando con la co-creatividad y el diseño aumentado, donde las máquinas con IA crean obras de arte, composiciones musicales, recetas de cocina, etc.
  • La robótica también está muy ligada a lo anterior, ya que son la mano de obra del futuro que podrían reemplazar a millones de puestos de trabajo. También es importante enlazar esta tecnología con los seres humanos, permitiendo convertir a las personas en cíborgs que puedan hacer caminar a personas paralíticas, o que los doten de habilidades o fuerza para desempeñar ciertos trabajos. Otra tendencia en alza son los cobots, es decir, robots creados para interactuar físicamente con los humanos.
  • Los avances en ciberseguridad también son claves, ya que en una sociedad e industria cada vez más hiperconectada (IoT, industria 4.0, teletrabajo, vehículos conectados,…), los desafíos en ciberseguridad serán determinantes. Aquí no solo es importante la formación de expertos en seguridad, también lo son tecnologías de cifrado robusto, desarrollo de sistemas robustos, la computación confidencial, y enfoques trust architecture (p.e.: blockchain, DLT,…), principios zero-trust security, etc.
  • Aunque la computación en la nube, y la fog, va a ser muy importante, el borde (edge computing) lo será aún más. Probablemente una de las tecnologías más disruptivas en el sector TI. Reducirán la latencia, mejorarán la seguridad, y ampliarán el ancho de banda. Europa necesita más y mejores centros de datos para vertebrar el continente.
  • La realidad virtual, realidad aumentada y mixta también serán tecnologías a las que vigilar. Van a cambiar la forma en la que se hacen muchas cosas, incluso las compras, la medicina, o el turismo. Además, ya se están desarrollando lo que se conoce como Human Augmentation, es decir, una forma de mejorar las habilidades cognitivas de las personas.
  • Tecnologías headless para mejorar el e-commerce, al que grandes y pequeños negocios tendrán que adaptarse para sobrevivir. Una forma de agilizar las compras, mejorar la experiencia del consumidor, y hacer que consuma menos tiempo.
  • El Big Data seguirá siendo muy importante en el análisis de gran cantidad de datos, pero también la llamada analítica aumentada. Es decir, una forma de analizar una enorme cantidad de datos de forma rápida usando análisis altamente avanzado con IA. Y seguramente también has escuchado sobre el IoB (Internet of Behavior o Internet del Comportamiento)…
  • La biotecnología también estará muy ligada a futuras tecnologías, además de la genómica y la edición genética (p.e.: CRISPR/Cas9).
  • También hay que tener muy en cuenta la computación de próxima generación, donde hay que destacar la computación cuántica. No solo por su mayor desempeño, sino por sus posibilidades en cuanto a simulación de la física cuántica que ayudará a descubrir más sobre este campo que ahora suena casi a ciencia ficción.
  • Los vehículos autónomos (terrestres, acuáticos y aéreos) también serán una clave en cuanto al transporte y también en la industria para el movimiento de mercancías. Por otro lado, si son eléctricos, las baterías van a ser vitales, por lo que se necesita avanzar en este sentido para ser autosuficientes.
  • Los gemelos digitales (digital twins). Son réplicas virtuales y en tiempo real de un objeto o proceso físico real. Esto ayudará mucho en las simulaciones. Ya se están usando para sectores como la aviación, para simular motores y otras piezas y ver cuándo, o de qué manera, pueden fallar y anticiparse en el caso real. Otra de las posibilidades que permite es probar ajustes o alteraciones para ver que ocurre sin hacerlo en el modelo real donde implicaría riesgos. Algunos están yendo aún más allá con los metaversos (mundos recreados digitalmente).
  • Tecnologías limpias (cleantech), con sistemas de distribución inteligente de energía en la red. Para almacenar, generar energía neutra en carbono, y permitir un consumo más eficiente. Todo en pos de una mayor sostenibilidad, proteger y preservar el medioambiente.
  • Reskilling no es una tecnología en sí, pero es algo a tener muy en cuenta, ya que se necesita personal cualificado, con las competencias en tecnología necesarias, que pueda ocupar los nuevos puestos de trabajo. Un formación en la que cada vez estarán más presentes las nuevas tecnologías de la información y que se tenderá al e-learning.
  • Los edificios inteligentes, espacios inteligentes y lugares inteligentes serán una realidad en las ciudades inteligentes del futuro. La domótica, inmótica y urbótica estarán mucho más presentes.
  • Personalización masiva y micromomentos. Es decir, tecnologías capaces de ofrecer productos o servicios altamente personalizados. Una forma de responder a las necesidades particulares de cada cliente o usuario y en el momento exacto y adecuado.
  • Nanotecnología y ciencia de los materiales. Ya se habla de un IoM (Internet of Materials), donde se puedan tener datos de todo tipo de materiales para poder ser accedidos.
  • Las criptodivisas o criptomonedas son un problema a la vez que cobran cada vez más interés. El problema es el consumo energético que están generando las granjas de minería. Pero es cierto que cada vez son más los gobiernos que deciden apostar por ellas. Y no solo eso, la documentación de identidad y otros temas burocráticos pasarán a ser totalmente digitales.

Hasta aquí la teoría está muy bien, pero ¿cómo puede Europa liderar en estos campos? No es sencillo dar una respuesta, y algunos de los proyectos y programas de la UE que he citado anteriormente pueden ayudar a ello, pero se necesita un plus.

Las oportunidades y los desafíos excepcionales requieren de un fuerte liderazgo político y de esfuerzos igualmente excepcionales. Que la Unión pueda competir en el escenario mundial con tantas cosas por resolver necesitará de muchos recursos, cerrar filas y trabajar en un mismo objetivo, en una única dirección, así como talento e innovación, y mucha solidez para que las inversiones no terminen en fracaso.

No solo es cuestión de aumentar el tejido industrial, también de que las empresas crezcan de tamaño para competir con los mastodontes en los que se han transformado algunas extranjeras, como las GAFAM.

No es de extrañar que sean tan descomunales y poderosas, ya que en las empresas estadounidenses y asiáticas se invierte tres veces más que en Europa.

Pero, ni siquiera generar megaempresas sería suficiente. Por eso, las citadas tecnologías disruptivas y la visión de las venideras son la clave. No se puede pretender comenzar desde cero y liderar en un sector que ya dominan otros. Es complicado ganarles en su mismo campo. Pero sí se puede llegar el primero y dominar., pillar a los demás «con el paso cambiado».

Y hay esperanzas y motivos para pensar que se pueden capturar esas tecnologías:

  • Los titanes tecnológicos de próxima generación no serán plataformas como Google o Facebook. Se basarán en tecnologías de vanguardia donde Europa puede tener grandes posibilidades. Es cierto que ahora Google domina las búsquedas, y Facebook las redes sociales. Ambos dominan la publicidad online. Mientras AWS está pisando fuerte en los servicios de la nube, u otros monopolizan software, procesadores, etc. Pero lo cierto es que algunos analistas aseguran que las empresas más grandes en las próximas décadas no se parecerán en nada a Facebook o Google. Serán aquellas para las que aún no se ha inventado el término para designarlas. Por eso, la corona aún está en juego…
  • La fuerte inversión para las empresas y tecnología, que ha traído el coronavirus, ayudarán al impulso de las nuevas tecnologías y a generar esos cimientos sólidos desde los que construir. Es algo que no ha sucedido en EE.UU., donde la pérdida de empleos en las nuevas empresas ha sido tremendamente mayor que en Europa (algo extraño, y que no se había visto antes de la era Covid-19), o en China, donde el modelo de control estatal es completamente diferente. Además, antes de eso, los beneficios de las empresas Europeas crecieron un 40% comparado con el año anterior (2018-2019), mientras las inversiones en EE.UU. y China se estancaron. Pese a eso, se tardarían 50 años con un progreso así para que Europa alcanzase a las actuales potencias, por lo que hay que ser más audaces para tomar atajos (talento+innovación).
  • Las tensiones entre China y EE.UU. son otra gran oportunidad. Una forma de pescar en río revuelto, si se sabe aprovechar esta ventaja. Por ejemplo, se podría capturar a empresas que coloquen aquí sus operaciones para comerciar a nivel internacional, y necesiten escapar de dichas tensiones. Eso sería atractivo para aquellas empresas que buscan ser globales y que no quieren afincarse en EE.UU. porque excluiría a China o viceversa. De hecho, es vierto que Europa perdió Arm pero, entre todas estas disputas, se ha ganado a RISC-V, que ha establecido su cuartel general en Suiza para evitar restricciones del gobierno de EE.UU.
  • El teletrabajo que ha fomentado la crisis sanitaria ha cambiado las reglas del juego, y puede aprovechar muy bien los puntos fuertes de Europa. Podría hacer que no sea tan atractivo estar presencialmente en Silicon Valley, y se pueda trabajar desde aquí. Además, la buena infraestructura de telecomunicaciones de Europa permite que Internet llegue a casi todos los lugares, incluso zonas rurales. Algo que no sucede en otros países donde tienen mayores deficiencias en sus redes, como en EE.UU., donde existen zonas a las que en pleno siglo XXI no llega Internet.
  • Sacar ventajas de esas áreas de innovación donde ya somos líderes mundiales: aeroespacial, vehículos, etc. También somos una potencia de otros sectores no discrecionales, como la alimentación, transporte, educación, energía limpia (importante para el cambio climático), servicios públicos de salud, etc.
  • Europa es uno de los mejores lugares para vivir. Algo que también se puede aprovechar para atraer talento. ¡Explotemos eso! El 55% de las empresas más poderosas de EE.UU. tienen miembros fundadores inmigrantes, como Sergéi Brin (Google), Elon Musk (Tesla / SpaceX), etc. ¿Por qué eligieron EE.UU. y no Europa? Algo se ha hizo mal, por tanto, hay que cambiarlo…

Isaac

Apasionado de la computación y la tecnología en general. Siempre intentando desaprender para apreHender.

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