OFF-TOPIC: Un cuento de dinosaurios digitales sin final feliz…aunque estamos a tiempo de que sí lo tenga

Este es otro de esos off-topic que suelo ir publicando de vez en cuando. Y permíteme que lo haga en forma de fábula y con algo de sorna, ya que el mundo en que vivimos necesita altas dosis de humor para asimilarlo (a no ser que vivas en la hipocresía y mirando hacia otro lado, protegido por la máscara de la vanidad).

A veces creemos que tenemos el control, pero quizás deberías mirar hacia arriba para observar los hilos de los que pendes cual marioneta en manos de un titiritero. Pero esos titiriteros que te sacuden no son los políticos, ellos hace años que perdieron el control de este mundo…ahora, en la nueva era los poderosos son otros.

El día que comprendamos que la confrontación entre nosotros no nos lleva a ningún lugar, y que debemos permanecer unidos contra los verdaderos enemigos, retos y problemas de la humanidad, nos comenzará a ir mejor. Pero creo que, tristemente, eso queda lejos, muy lejos. Más aún sin un sistema educativo y medios de comunicación adecuados. Por el momento parece que se ha elegido el camino erróneo: izquierda vs derecha, rico vs pobre, territorio vs territorio, ateos vs creyentes,…

Cada vez más fragmentados hasta convertirnos casi en polvo sin posibilidad de cohesión. Pero como le ocurre al cemento, esa mezcla de polvos deshidratados de silicatos, aluminato, y otros minerales, también podríamos encontrar el agua que nos una. Un elemento común que haga cristalizar todas esas partículas para endurecer la unión. Y me gustaría pensar que ese día pueda estar cada vez más cerca, especialmente con los retos como el cambio climático o la pandemia.

Intel es conocida coloquialmente como Chipzilla por su enorme poder, y también como Shintel entre sus detractores. AMD también es llamada Chimpzilla. En cambio a NVIDIA se le conoce en la industria como Graphzilla, y sus detractores la llaman NoVideo.

La edad del silicio

Dinosaurios, extinción, Chipzilla

Nos situamos en plena edad del silicio, la edad de la roca. Cuando ese elemento se comenzó a usar para crear chips, circuitos integrados. En esta era se comenzó a forjar la leyenda de un gigante, un dinosaurio al que llamaban Chipzilla. Una bestia a la que nadie podía hacer sombra, pero que ahora se le está haciendo muy cuesta arriba ahora que su mundo se está extinguiendo…

Chipzilla logró conquistar el mercado de los microprocesadores, especialmente tras su alianza con Microsoft (véase Wintel). Se hizo una compañía enrome, pero en los últimos 5 años comenzaron a sonar pequeños riachuelos que terminaron convirtiéndose en todo un torrente.

Atrás quedaban aquellas luchas entre David y Goliat (AMD vs Intel), cuando uno de sus fabricantes (second-source) comenzó a ser su competencia feroz. Atrás quedan todas esas artimañas de regalar chips (sí, regalar, 0$) a los OEMs con tal de restar cuota de mercado a la competencia, presiones, y aquellas luchas judiciales contra el monopolio de Chipzilla.

Una era en la que se competía por megahercios, luego por gigahercios, pasando después a los núcleos. Siempre dirigiendo la atención de los potenciales clientes hacia donde ellos querían que la tuvieran. Un periodo donde Chipzilla estaba muy por delante comercial y financieramente, obligando a Chimpzilla a tirar de innovación extrema para salir a flote en esa época convulsa donde había visto como uno tras otro, todos los competidores de Intel habían caído.

Pero la pobre y hambrienta AMD comenzaría a perder más y más terreno tras el 00s, hasta llegar a 2010, donde ambos competidores se embarcaron en caminos muy diferentes. Tras la compra de ATI por parte de AMD, se embarcarían en el camino de Fusion, que sería todo un desastre. Bulldozer no tuvo el impacto que esperaban y comenzó un declive aún mayor si cabía.

Nada podía competir contra Core de Chipzilla, y AMD decidiría reestructurar toda la compañía, rescatar a algunos de los mejores ingenieros y arquitectos que habían partido a otras compañías en la época de vacas flacas. Tiraron a la basura todos sus proyectos y comenzaron a trabajar como una empresa 10 veces más pequeña de lo que realmente era. También habían tomado una elección acertada, deshacerse de sus fábricas (ahora GlobalFoundries), lo que les dio libertad para elegir la foundry. De hecho, el nodo de 7nm de TSMC tiene parte de culpa del éxito, mientras Intel estaba atascada en los 14nm/10nm.

Todo eso daría como resultado la microarquitectura Zen. Un nombre muy apropiado, ya que trajo la paz, la estabilidad, el equilibrio nuevamente al mercado de chip. Ha vuelto a ser la Kriptonita de Intel, la calma tras la tormenta tecnológica. Y buena falta hacía, ya que los chips de Chipzilla se estaban volviendo extremadamente caros debido a que se estaban aprovechando de su dominio del mercado.

El meteorito cayó en el mundo de Chipzilla. El momento parece que ha llegado. Un meteorito que no solo se llama Zen, también se llama ARM, se llama vulnerabilidaes, se llama filtraciones, se llama dimisiones, bajas, se llama problemas con el nodo de fabricación, se llama seguir explotando una microarquitectura durante años, se llama Jim Keller, se llama Lisa Su, se llama NVIDIA, se llama TSMC, se llama Apple Silicon, se llama filtración de 20GB (de propiedad intelectual, documentos para OEMs y vulnerabilidades), etc.

AMD no se enfrentaba a ese monstruo llamado Chipzilla, el viejo dinosaurio estaba tocado. Era un gigante con pies de arcilla que estaba ensimismado y distraído mirando a un horizonte en el que creía no tener rival. Estaba demasiado endiosado para mirar hacia abajo y ver que había depredadores esperando aprovechar el momento.

Entonces sucedió, en 2018 Chipzilla comenzó a tener miedo. Ya no era el depredador de lo alto de la cadena alimenticia. Un golpe lo había despertado de su sueño feliz, y se hizo patente con las vergüenzas de la edición Computex de este año. Mostraba productos absurdos, benchmarks más que retocados para optimizar el rendimiento en sus chips y mostrar importantes ventajas sobre la competencia que solo eran espejismos.

Ya no hablaba la parte racional del cerebro de Chipzilla, se había puesto en marcha la otra parte, la irracional, la del marketing, puesto que realmente solo podían competir de esa forma. Y para colmo se comenzaron a filtrar una serie de vulnerabilidades que afectaban a sus chips, como Metldown, Spectre, y un largo etc., que no ha cesado en la actualidad.

Chipzilla se ha convertido en una especie de Titanic, que percibió demasiado tarde el iceberg. No hay más que ver los últimos resultados en bolsa de ambas compañías y la cuota de mercado. Pero cuidado, porque AMD tampoco lo tendrá fácil. ARM se está transformando en algo serio fuera de los dispositivos móviles. Y si NVIDIA termina comprando ARM a SoftBank, la situación podría comenzar a mirar hacia RISC-V.

Chipzilla está ahora en una situación complicada, TSMC ha rechazado ampliar su capacidad de producción para acoger producción de Intel. Las factorías de Intel siguen atascadas con nodos obsoletos, deben comenzar una restructuración, que ya ha comenzado, pero que durará unos años hasta dar los primeros frutos. Quizás tarde, visto lo que está ocurriendo con ARM.

Pero esto es solo lo que los romanos llamaban «panem et circenses«, pan y circos para mantener a la masa distraída mientras el mundo de Chipzilla se extingue para dar paso a una nueva era…

La edad de la nube

Nube meteorito, cloud computing

¡Boom! El meteorito había caído en el mundo de Chipzilla, y se había transformado más bien en Shintel. La extinción había comenzado. En plena crisis por la pandemia del SARS-CoV-2, muchas de las compañías clásicas de la tecnología se desplomaban en bolsa, mientras otras de este sector han crecido como nunca antes.

¡Una nueva era ha comenzado! Una era en la que algunos jugaron a ser dioses del Olimpo e instalaron su imperio en las nubes. Con los titanes del pasado ensangrentados, estos nuevos dioses habían comenzado a beneficiarse de los mortales desde arriba. Desde esa posición acomodada habían adquirido un poder superior al de los gobiernos, y desde allí atentaban contra los mortales, enviando «castigos divinos» en forma de vulneración de los derechos de privacidad.

Estamos ante el crecimiento de aquellas lagartijas que miraban con asombro a empresas como Chipzilla, Chimpzilla, Graphzilla, IBM, Oracle, etc. Compañías como Facebook, TikTok, Apple, Google, Amazon, Tesla, Uber, Tencent, Alibaba, etc. Pequeñas empresas que se transformaron en gigantes que superaban los mil millones de capitalización.

Estos nuevos lagartos habían crecido hasta tamaños descomunales. Ya eran adultos, bestias en comparación con las estrellas de los 90. El siglo XXI se cambiaban las tornas, todas ellas comenzaron dominado un mercado, como las ventas de Amazon, las redes sociales de Facebook, el buscador de Google, etc. Pero comenzaron a hacer fuertes inversiones para adentrarse en otros mercados.

La nube les daba nuevas posibilidades, comenzaron a apostar fuerte por tecnologías de inteligencia artificial, Big Data, etc. Comenzaron a demostrar que las máquinas no eran simples herramientas que los mortales pudieran usar, sino que eran capaces de superarlos. Eran capaces de aprender, de gestionar inmensos volúmenes de datos en cuestión de segundos, tomar decisiones, se hacía complicado diferenciar entre las máquinas y las personas, eran capaces de rastrear y controlar cada uno de nuestros pasos, etc.

Máquinas que no solo están en centros de datos, también pueden caber en nuestros bolsillos, llevarnos de un lugar para otro, o estar instaladas en el salón o la cocina de nuestra casa. El IoT ha hecho que todos esos entes inteligentes conectados a la nube puedan estar en todos los lugares.

Y aunque aún estén al servicio de la humanidad, se iniciaba una asombrosa y aterradora era. Una era en la que ya se libran ciberguerras, donde los drones están presentes en el campo de batalla, donde Skynet parece cada día más real…

Y eso que aún está por madurar la computación cuántica, que traerá un nuevo paradigma, y quién sabe el impacto que podría tener si se utiliza para el mal. Nos espera una inminente era pre-post-silicio, ya que los límites están ya cada vez más cerca, bastante agitada. Ya muchas cosas han cambiado, los primitivos IDMs parecen desfasados, es el momento de las fabless, EE.UU. no tiene ya el liderazgo, la batalla de las foundries las ha ganado oriente…

Las tornas han cambiado, pero no a nuestro favor. Mientras se están librando estas batallas, allende las fronteras de estos protagonistas, en la vieja Europa tan solo se miraba la contingencia de brazos cruzados. Aunque algunos atisbos de coraje para luchar para volver a su viaja gloria se han despertado (EPI, Gaia-X,…).

Pese a todo, podría ser esta la mejor oportunidad para pescar en río revuelto. Si se hacen bien las cosas, podríamos tener un papel importante en el nuevo reparto. Más aún con el reto del cambio climático por delante. Pero eso depende de nosotros. El tren se marcha si nadie lo coge, y no parece que nadie esté corriendo tras él, como de costumbre…

Parece mejor la tragicomedia de siempre: guerra izquierda contra derecha, norte contra sur, independentistas contra unionistas, etc. Ignorantes que prefieren anclarse en sus miserias y combatir por separado para conseguir nada, cuando juntos se podría tener todo. ¡¿Cuándo aprenderemos?!

«Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.«

Martin Luther King

Y así termina este cuento en el que tú y yo no somos nadie, solo somos datos, pasto para alimentar algoritmos. Vivimos en una especie de Matrix, donde se nos usa para nutrir a las máquinas. Solo que en esta historia, tras esas máquinas, hay 4 que son los que realmente se enriquecen mientras el resto está esclavizado digitalmente.

Y colorín colorado, nos espían como se les ha antojado…

Isaac

Apasionado de la computación y la tecnología en general. Siempre intentando desaprender para apreHender.

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