Europa aprueba el derecho a reparar los dispositivos

El Parlamento de Europa ha dado un paso adelante para defender los derechos de los consumidores. Una nueva medida aprobada que, además, también tendrá repercusión en la cantidad de e-waste que se genera, reduciendo el impacto medioambiental al permitir reparar los dispositivos tecnológicos.

Además de aprobar este «derecho a reparar», también exigirá a los fabricantes de los equipos a mostrar más información clara y visible sobre la reparabilidad de los productos en el etiquetado…

Caso de México

fiabilidad microelectrónica

Hace unos meses, las redes se revolucionaron con una Ley Federal de Derecho de Autor en México en la que se prohibían algunas cosas tan básicas como reparar los equipos, modificarlos/actualizarlos, instalar una ROM en un dispositivo móvil, etc. Una serie de candados digitales realmente absurdos y que impedía al os usuarios acceder a información de sus propios sistemas (HW/SW), todo con el fin de «proteger» a los fabricantes y desarrolladores.

Esto sucedió como antesala al Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. El Congreso de México quería que entrase en vigor esa Ley Federal del Derecho de Autor y otras cuantas para armonizarlas ante la llegada de dicho tratado. Y pese a las protestas, la Ley fue aprobada en el Senado y en la Cámara de Diputados este pasado junio de 2020.

En el documento resultante solo se establecen algunos casos particulares donde se podrían romper estos candados digitales. Esas excepciones son:

  • Propósito de interoperabilidad: cuando los usuarios quieran migrar de un sistema a otro en sus dispositivos.
  • Prevenir el acceso a menores de contenido inapropiado: se pueden romper estos candados digitales para proteger al menor.
  • Probar, investigar, corregir la seguridad: en caso de ser por motivos de seguridad se puede abrir ese candado en computadores, sistemas y redes. También para investigadores que intentan analizar fallas, pero solo si el producto se ha comprado legalmente.
  • Para una institución educativa (sin fines de lucro): cuando se desea acceder a una obra protegida por derechos de autor, siempre y cuando sea con el propósito de decidir si se compra todo el material.
  • Impedir que un dispositivo recabe información personal: si un usuario desea impedir que se recopile información personal.
  • Por la seguridad nacional: punto a debate por su ambigüedad.
  • Cuando una persona pretende adaptar, sin fines de lucro, un sistema a otros lenguajes, o para accesibilidad: también podría haber otras excepciones, como las administrativas, pero necesitan una solicitud al Instituto de la Propiedad Intelectual (ellos evaluarán si hay evidencia para sustentar la solicitud o no).

Existen muchos casos de estos intentos de limitar la acción de los consumidores y usuarios. Por ejemplo, en EE.UU. hubo otro caso mediático por los agricultores que decidían reparar ellos mismos sus propios tractores. Éstos estaban afectados por la DMCA (Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital), que limita los usos, propósitos, modificaciones y reparaciones que se hace a los dispositivos, ya que lo considera una violación de la propiedad intelectual.

En ninguna de ellas se incluye el derecho a reparar un equipo., ni tampoco realizar otras ampliaciones al hardware. Por tanto, hacerlo podría terminar en problemas legales e incluso la cárcel. De hecho, México también introdujo novedades en el Código Penal para castigar quien rompa estos candados digitales…

Ahora, las organizaciones están protestando contra esta ley, y esperan que llegue a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el único recurso que les queda ya para tratar de echar atrás la reforma.

Europa por el derecho a reparar

Bandera de Europa

En Europa, el derecho para reparar será protegido. Así lo ha aprobado el Parlamento Europeo. Lo ha hecho con 395 votos a favor y solo 94 en contra, aunque con 207 abstenciones. De esa forma, se limitarán los productos electrónicos de un solo uso, reduciendo el impacto de la basura electrónica que se genera, y obligando a los fabricantes a facilitar la reparación y aportar más información sobre la reparación de sus dispositivos.

Esta legislación también urge a que se desarrolle e introduzca un nuevo «etiquetado obligatorio para proporcionar información clara, inmediatamente visible y fácil de entender, a los consumidores sobre la vida útil estimada y la capacidad de reparación de un producto en el momento de la compra.«. Es decir, un etiquetado que pondrá más trabas a la obsolescencia programada al obligar a los fabricantes a ser más claros.

Los eurodiputados hacen así que este derecho a reparar se traduzca en que las reparaciones sean «más atractivas, sistemáticas y rentables, ya sea ampliando garantías, proporcionando garantías para las piezas reemplazadas, o mejor acceso a la información sobre la reparación y mantenimiento«. Se eliminan así ciertos obstáculos legales que pueden impedir la reparación, modificación, reventa y reutilización.

Esto también incluye apoyo a los mercados de segunda mano, y para la producción sostenible. También se demanda el uso de sistemas de carga comunes para los dispositivos electrónicos móviles.

Muchas de estos detalles son propuestas que los ciudadanos europeos llevan reclamando desde hace años. De hecho, una encuesta propia de la UE asegura que el 77% de los usuarios europeos prefiere reparar sus productos antes que reemplazarlos, y que un 79% cree que los fabricantes deberían estar obligados legalmente a facilitar la reparación y reemplazo de componentes.

Francia, la primera

etiqueta reparar
Ejemplo de etiqueta de reparabilidad

Estas nuevas medidas de Europa ya tienen sus primeras consecuencias. Francia será el primer país del continente en apostar por una etiqueta con un índice de reparabilidad que indique la facilidad de reparar un producto. Este etiquetado entrará en vigor a partir de enero de 2021.

Todos los fabricantes que quieran vender sus productos en Francia tendrán que informar al consumidor con este etiquetado en el que se muestra una puntuación de 0 a 10 para determinar si es menos o más fácil de reparar, respectivamente. Y eso afectará a todo tipo de aparatos, desde computadoras, dispositivos móviles, televisores, electrodomésticos, herramientas eléctricas, etc.

El objetivo de Francia es que en 2024, ese índice se transforme en un informe donde también se faciliten detalles de la fiabilidad y solidez de los productos.

Razones por las que alargar la vida del hardware

Reparación

Existen varias razones por las que alargar la vida de un equipo puede ser una buena idea. Por ejemplo:

  • Reducir el gasto innecesario de capital: renovar el hardware de forma prematura puede acarrear un derroche de dinero para empresas y particulares. Se debería buscar una buena política de renovación de equipos, con un compromiso entre la reducción de desechos electrónicos y mantener una buena funcionalidad/rendimiento. Desafortunadamente, muchos OEMs orientan sus modelos a vender nuevo hardware, y no a mejorar la calidad de su soporte técnico.
  • Evitar cambios drásticos: a veces, cambiar de dispositivos, especialmente en empresas, significa un periodo de aprendizaje o adaptación. Reduciendo la frecuencia de cambio se evita/reduce este proceso.
  • Reducción de la e-waste: la basura electrónica se ha transformado en un problema, no solo se depende cada vez más de la tecnología electrónica, sino que cada vez los equipos se desechan con mayor frecuencia, aumentando este problema de residuos. Esto requiere nuevas medidas para su gestión en puntos limpios específicos, y para el reciclado.
  • Fomento de la reutilización: reparar un equipo también permite darle una segunda oportunidad, incluso si se opta por no quedarse el hardware reparado. Es decir, se puede vender en el mercado de segunda mano, lo que le da una nueva vida al hardware y sirve de utilidad para aquellas personas que no puedan permitirse comprar uno nuevo.

Retos a superar

e-waste, basura electrónica, obsolescencia programada

Para poder garantizar que los usuarios pueden reparar, y que se reduce la cantidad de basura electrónica, todos nos enfrentamos a varios retos. Hay algunas cosas que cambiar y con las que ahora juegan muchos fabricantes para obtener beneficios. Por ejemplo:

  • Incentivar la reparación: el modelo actual está ideado para desincentivar la reparación de productos, ya que los nuevos modelos son muy baratos. En ocasiones la diferencia entre reparar un dispositivo y comprar uno nuevo es mínima, por lo que se termina comprando uno nuevo.
  • Etiquetado engañoso: es una de las cosas contra las que también luchará esta medida de la UE. Actualmente, algunos fabricantes muestran valores que no son reales sobre la fiabilidad o durabilidad de sus productos. Por ejemplo, algunos prometen X número de horas a las que jamás llegará el dispositivo, puesto que depende de componentes sensibles como pueden ser los condensadores electrolíticos (se puede ver el datasheets de todos los componentes que se integran en un dispositivo y ver que por separado, algunos no llegan a las horas de vida útil que estima el fabricante en el conjunto), aunque el resto de componentes sí que pueden durar más. Eso, unido a que en ocasiones son componentes discretos, hace que sea imposible o muy complicado la sustitución del componente dañado, por lo que se termina comprando una unidad nueva. Además, es complicado poder denunciar al fabricante por publicidad engañosa, ya que en la «letra pequeña», se dan una serie de recomendaciones de horas diarias, temperatura ideal de trabajo, etc., que muy probablemente el usuario no monitoriza ni cumple por cuestiones prácticas.
  • Obsolescencia programada: a veces existen aparatos y sistemas con una obsolescencia premeditada para que llegado a un número de ciclos determinado, deje de funcionar, o necesite reparación, y se evita la retrocompatibilidad (para que los puertos para periféricos no sean compatibles, retirada de soporte técnico o actualizaciones,…). Esto fomenta las ganancias del fabricante, ya sea a través de su propio servicio técnico, por la venta de piezas originales de repuesto, o por la compra de una nueva unidad.
  • Barreras a la reparación: en los últimos años, otro de los problemas más evidentes son las barreras que se ponen a la reparación de productos. Por ejemplo, componentes soldados, dificultades para abrir el aparato (carcasas pegadas, embellecedores que se pueden dañar con facilidad al abrirlo, remaches en vez de tornillos,…). Algunos productos ya están apostando por la modularidad, para facilitar las reparaciones, y ampliaciones de componentes. Por ejemplo, el Framework Laptop es un portátil con partes modulares, frente a la extrema integración de otros como los Apple, donde casi todo es una pieza única, con componentes soldados. El Framework Laptop incluye un módulo pantalla, memoria RAM, discos duros, tarjeta de red, placa base, batería, teclado, cuatro bahías intercambiables para los puertos (USB-C, USB-A, HDMI, DisplayPort, y miroSD) y trabajan para que terceros también puedan agregar sus propios módulos.
  • Falta de repuestos: algunas marcas, especialmente las menos conocidas, carecen de componentes de repuestos para sus productos. Eso, unido a la no estandarización de las piezas, hace que sea imposible reparar.

Espero que la nueva era impuesta por Europa sirva para poder eliminar todos estos impedimentos…

Isaac

Apasionado de la computación y la tecnología en general. Siempre intentando desaprender para apreHender.

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