La sorprendente historia del primer microprocesador (y no es el 4004) – Parte 1/2

Quizás la historia sobre el primer microprocesador que te han contado no sea como esta, que será completamente diferente a lo que habías leído hasta ahora. Pero lo cierto es que aún sigue habiendo mucho misterio sobre este dispositivo y muchos siguen teniendo ideas bastante equivocadas de cuáles fueron sus verdaderos orígenes.

Al igual que traté de hacer durante el confinamiento con la historia del nacimiento de Silicon Valley mediante tweets, ahora doy otro paso más al frente con esa historia jamás contada sobre la CPU…

Lo que creías y otros líos

Muchas personas siguen pensando hoy día que el primer microprocesador fue el Intel 4004 de 4-bit de 1971, e incluso que el Intel 8008 fue el primero de 8-bit de la historia. Pero lo cierto es que si piensas eso estás totalmente equivocado, no es así…

Algunos documentos recientes descubiertos apuntan al olvidado Texas Instruments TMX1795 como el primero de 8-bit. Además, muchos documentos apuntan a que el primer «microprocesador» comercial también fue el TI TMS0100 de Gay Boone. Y lo pongo entre comillas porque era más que eso, ya que incluía también memoria y E/S, por lo que era un microcontrolador.

De hecho, este ingeniero de Texas Instruments conseguiría la patente del microprocesador en 1973. E Intel intentaría pagar a TI para que le cediese la patente, por lo que la idea que tenías del 4004 se disipa… Es más, en una de las disputas legales de Cyrix e Intel, Texas Instruments actuaría como interventor y propietario de la patente en el juicio.

Pero si eso fuese poco, un tercero llamado Gilbert Hyatt también se le sería otorgada la patente del microprocesador. Un tipo desconocido del sur de California que afirmaba haberlo inventado en 1968. Pero ciertamente lo que había hecho es idear un dispositivo con una CPU y la memoria en el mismo chip, lo que se parece más a un MCU o microcontrolador que a un microprocesador.

En 1990, un tribunal fallaría a favor de Gilbert, dándole la patente. Posteriormente, en 1995, se la quitaría para dársela a Gary Boone. Además, Gary y Michael J. Cochran de TI también conseguirían la patente del microcontrolador (CPU+memoria+E/S).

Y hay algo más, para agregar más ingredientes a todo este tremendo lío, y es que una startup de Massachusetts llamada Viatron Computer Systems también lanzaría una minicomputadora de 16-bit creada en chips MOS. Se llamó System 21, y sería la primera vez que se usaría la palabra «microprocesador», por lo que Viatron tiene el mérito de acuñar el término. Eso sucedería durante un anuncio realizado en 1968…

Pero, independientemente de todo eso, ¿cuál fue el primer microprocesador de la historia? Puesto que antes he comentado que esos fueron los primeros comerciales. ¿Entonces? ¿Hubo alguno anterior? La respuesta es sí…

Who is Gilbert Hyatt?

Gilbert Hyatt microprocesador

Hyatt era un tipo delgado de Nueva York, apacible y un poco ingenuo para su edad. Se solía impacientar con las personas que no entendía sus ideas. Hijo de un ingeniero civil y apasionado desde edad muy temprana de la ingeniería. Su propio padre le ayudaría a estudiar matemáticas y ciencias.

Cuando tenía 16 años se trasladaron a California, pudiendo así entrar en UC Berkeley., donde estudió sin destacar demasiado. Allí se graduaría en junio de 1959, mismo año en el que se casaría y comenzaría a trabajar en Hughes Aircraft Co.

En 1965 regresaría al a Universidad del Sur de California para obtener una maestría en ingeniería electrónica. En ese momento ya tenía una familia con tres niños pequeños que alimentar, lo que lo motivó a estudiar. En 1966 aceptaría un trabajo como investigador en Teledyne.

En 1968 una parte del mundo estaba en crisis. Miles de personas estaban muriendo en la ofensiva de Vietnam, los tanques rusos se adentraban en Checoslovaquia, se asesinó a R.F. Kennedy y Martin Luther King Jr., manifestaciones en las calles…

Sin embargo, un Gilbert P. Hyatt trató de mantenerse alejado de todo este ambiente turbulento en aquella época, centrándose en lo que le apasionaba, la ingeniería electrónica. Con 30 años, su obsesión era diseñar una computadora tan pequeña que pudiera entrar en un microchip de silicio.

La idea de una computadora en un chip no le llegó a Hyatt como una inspiración repentina, sino que evolucionó durante muchos meses después de comenzar a jugar con diferentes diseños en su tiempo libre a fines de 1967.

Arriesgando sus ahorros y seguridad familiar, Hyatt renunció a su trabajo remunerado como investigador en Teledyne Inc., para dedicarse a su proyecto. Para eso se retiró a su cada de Northridge, y en su sala de estar comenzó el trabajo. Y, aunque el diseño nunca se empleó específicamente, ahora reclama que se le reconozca como inventor creativo.

Tras una lucha legal de décadas, y dossieres de 10.000 páginas, la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de EE.UU, le otorgó la patente No. 4.942.516 para una «Arquitectura de Computadora de Circuito Integrado de Chip Único.«. Eso le otorgó la «paternidad» legal del microprocesador, el dispositivo que ha revolucionado la industria de la electrónica.

Hyatt intentaría crear su propia empresa en 1968 para hacer realidad su idea, pero seguiría un camino diferente, evitando los círculos profesionales de investigadores en el emergente Silicon Valley. «Todos se conocían, pero no me conocían a mi. Era esencial que me alejara de ellos y pensara de forma original«, aseguró.

«No inventé la computadora, pero se me ocurrió una muy buena mejora. Mi trabajo en esos días me llevó a la PC de hoy» asegura Hyatt. Aunque esto no le salió barato, ya que un ejercito de abogados de diferentes empresas del sector han estado analizando este movimiento, ya que eso supondría millones en regalías para Hyatt.

En cambio, algunos piensan que Hyatt es un inventor codicioso y frustrado que quiere su porción de gloria. Por eso decidió explotar la idea de obtener la patente para sacar beneficio.

Marcian E. (Ted) Hoff, Federico Faggin y Stan Mazor de Intel también tienen la atribución del primer microprocesador comercial en 1969-1970, como he comentado antes. Al igual que Gary W. Boone, ex ingeniero de Texas Instruments, que también tiene la primera patente en 1973, tres años más tarde que la solicitud de patente de Hyatt.

Todos lo quieren, pero Hyatt sostiene que él es el verdadero inventor, y que su idea «se filtró» a la industria a través de los inversores, lo que propició que compañías como Intel y TI pudieran poder comenzar a trabajar en sus propias implementaciones.

El propio Hyatt lo explica «La oficina de patentes hizo un trabajo muy minucioso antes de emitir la patente. Es por eso que tomó 20 años«. Claramente se refiere a las dos décadas que tardaron en darle la razón y ganar la batalla legal para lograr el reconocimiento.

Idea y negocio de Hyatt

Hyatt pretendía usar la tecnología disponible en el mercado y unir varias piezas en un solo diseño para una computadora en un solo chip, desafiando a la industria. «Todos los productos se basaban en tecnología del pasado. Solo Dios puede crear de la nada. El hombre debe trabajar a partir de elementos antiguos» aseguró Hyatt.

Aunque la idea de Hyatt parece simple, implica innumerables cálculos e intrincados diseños de circuitos complejos para generar el detallado layout. Además, Hyatt prescindió de una memoria principal en su sistema, usando una más pequeña usando una memoria de solo lectura que podría programarse una vez con instrucciones básicas que le indicasen a la computadora qué hacer, por lo que era de propósito general y no necesitaba cambios físicos si se necesitaba ejecutar otro programa diferente.

Otra memoria no permanente almacenaba los datos que eran variables en cada cálculo. Y para completar el diseño, también se necesitaba un procesador eficiente que requería unos 2000 transistores, con capacidad para procesar datos de 16-bit. Todo ello se podía empaquetar en un solo chip.

Ese diseño sofisticado hubiera requerido muchos pines para esa época, pero Hyatt ideó una arquitectura en la que los datos podían transferirse solo por una pequeña cantidad de pines por tiempo compartido, es decir, en serie.

También propició que el chip se pudiera producir en masa, reduciendo su coste y expandiendo sus potenciales aplicaciones.

El siguiente paso fue poner en práctica sus ideas. En julio de 1968 registró el término «Microcomptuadora» y en noviembre creó una placa de pruebas funcional cableada a mano. Entonces probaría minuciosamente los miles de circuitos con un osciloscopio.

Cuando ya lo tenía, John Salzer, un consultor de administración de Santa Mónica, estaba tan impresionado por el diseño de Hyatt que invirtió 5000$ en la compañía que pretendía crear Hyatt. También contactó con Richard Petritz, un ex director de tecnología de TI que había lanzado una empresa de capital de riesgo llamada New Business Resources y al que también le gustó lo que había visto.

Confiaban en que la nueva microcomputadora se podría vender entre 1000 y 2000$, y que tendría muchas nuevas aplicaciones. Sin embargo, Petritz no llegó aun acuerdo y decidió no invertir en la firma de Hyatt.

En 1969, el abogado Stuart Lubitz acordó buscar más inversores para Hyatt y presentó documentos de Micro Computer Inc., la nueva empresa que nacería del acuerdo.

Irving Hirsch, un amigo y gerente veterano de varias empresas pequeñas de tecnología se uniría a Hyatt como socio e invirtió 60.000$ de capital inicial. Así es como Hirsch se transformó en presidente de Micro Computer. Una vez instalado en la oficina de Reseda, comenzó a contratar empleados.

Hyatt fue un trabajador muy duro y uno de los tipos más brillantes con los que me he encontrado. Operamos los siete días y las noches y él estaba allí constantemente. Solíamos trabajar en mi casa en Woodland Hills y salir a caminar a la 1 a. M. O a las 2 a. M. Y hablar sobre la tecnología.» llegó a asegurar Hirsch.

Hirsch y Hyatt decidieron que el mejor uso de la tecnología de chips sería construir pequeñas computadoras para controlar las máquinas industriales, como ahora se hace con los microcontroladores. A partir de ahí, también evaluarían otros mercados. Había grandes planes de desarrollo también para computadoras comerciales para empresas pequeñas.

Hirsch y Hyatt sabían que la empresa necesitaría alrededor de 1,5 millones de dólares, por lo que le pidieron a Lubitz que buscara más inversores. Lubitz reunió a un grupo que incluía a los fundadores de Intel, Noyce y Moore. Hyatt esperaba poder encargar a Intel la fabricación del chip.

Otros inversores incluyeron a Hale Bros. Associates Inc. , que se  comprometieron a invertir $ 500,000 por el 20% de propiedad. Lubitz formó parte de la junta directiva, al igual que Hirsch, Hyatt, y Joseph Chulick Jr. de Hambrecht & Quist y un representante de Hale.

Con el respaldo del capital de riesgo, la empresa se trasladó a las oficinas de Van Nuys en 1970 y contrató a 25 empleados. Momento en el que Hyatt presentaría la solicitud de patente el 28 de diciembre de ese mismo año.

Trabajando a través de Lubitz, los inversores trataron de persuadir a Hyatt de que renunciara a los derechos de la tecnología si la empresa cerraba o se vendía. El 17 de julio de 1971, los inversores protagonizaron un enfrentamiento en una reunión de la junta. Tanto Lubitz como Chulick intentaron presionarlo para que renunciara a sus derechos sobre la tecnología. Cuando Hyatt se negó, los inversores retuvieron su financiación. Había muchos intereses en quitarle esa tecnología a Hyatt.

Curiosamente, Lubitz, más tarde trabajó como abogado de patentes para Intel.

La empresa cerraría finalmente en septiembre de 1971 y los inversores, según Hyatt, filtraron los detalles del chip a otras empresas del a industria. Y mientras el sueño de Hyatt se desmoronaba, sus competidores no se quedaron de brazos cruzados, especialmente en Intel y TI, con el lanzamiento del 4004 y el TMS0100.

Intel y TI se transformarían en gigantes multimillonarios, mientras que Hyatt se tuvo que contentar solo con haber producido una microcomputadora para un cliente. «Fue frustrante ver a la gente explotar mi tecnología y hacerse rica mientras yo estaba al margen«.

Ante la incapacidad para encontrar financiación, Hyatt se pondría a trabajar como consultor aeroespacial y seguiría con sus propios inventos en casa. Finalmente conseguiría más de 50 patentes. Tampoco cesaría su interés por la patente del microprocesador, ya que sabía que no tenía que construir el microchip para obtenerla, sino simplemente demostrar que el microchip se podía fabricar a partir de su diseño.

Ayudado por su abogado Gregory L. Roth, comenzarían las batallas judiciales, beneficiándose de la fecha de presentación más temprana que sus competidores. Tras 16 revisiones legales y 20 años, finalmente se la reconocieron.

Sin embargo, hacer cumplir la patente resultaba costoso y llevaría mucho tiempo

Isaac

Apasionado de la computación y la tecnología en general. Siempre intentando desaprender para apreHender.

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