Cristina López Tarrida: entrevista exclusiva para AT

¡Empiezo el año 2020 fuerte! Con una nueva entrevista a Cristina, que todos conoceréis como @PsicoHacking. Bueno… más que una entrevista ha sido una interesante «cibercharla» que compartiré contigo. Y la verdad es que el día dio para mucho como podréis comprobar. Tocando temas muy interesantes sobre psicochaking, pero también otros temas más personales.

Espero que os guste tanto como a mí…

ÍNDICE:

Primera pregunta que siempre le suelo hacer a los entrevistados… ¿Quién es Cristina Tarrida? ¿Cómo te defines a tí misma?

Cristina López Tarrida, que me desheredan… jajajaja.

Jajaja perdón… (empezamos bien Xp)

Ésta es quizás la pregunta más difícil que me han hecho nunca. Definirse, en mi opinión, es mostrarse sin corazas ni estereotipos y mirar hacia dentro para dialogar. ¿Cómo me defino? Pues Cristina es alguien en una búsqueda incansable y permanente por mejorar, por continuar aprendiendo y por aportar al mundo (que empieza donde acaba uno mismo) con la intención de mejorarlo. Alguien que cree que las piedras del camino sirven para construir puentes y no para levantar muros. Alguien que intenta cada día reflexionar e invitar a otros a la reflexión, porque entiende que la reflexión es la única llave para abrir las puertas de la mente y poner un poco de luz a esta época disruptiva y en constante cambio que, a veces, consigue hacernos caer en el letargo y la comodidad de que otros piensen y decidan por nosotros. Alguien que continúa creyendo en el ser humano y en su capacidad para despertar de ese letargo, coger las riendas y romper la inercia de dejarse llevar por la incertidumbre. Puede parecer un discurso aprendido, pero no por ello deja de ser verdad. Los títulos, la trayectoria profesional o los méritos conseguidos no dejan de ser sólo un medio para conseguir ese fin. Por eso, no me defino por mis logros profesionales, que su esfuerzo y sacrificio han costado, sin ninguna duda, sino por lo que la experiencia me ha demostrado que es lo que realmente importa: lo que uno sume para para los demás y para sí mismo. Cristina es una idealista con los pies en el suelo. Eso es lo que soy. Otra cosa distinta es a lo que me dedico.

¿Desde cuándo te interesa lo que haces?

De formación soy Ingeniero, pero siempre, desde niña, me ha interesado la psicología y el comportamiento humano. A lo largo de mi vida, siempre he tratado de no perder el contacto con disciplinas como la filosofía, la antropología o la sociología. Hace años, empecé a profundizar en la ingeniería social dentro de la ciberseguridad, y una cosa me fue llevando a la otra. La ingeniería social a gran escala comenzaba entonces a vivir una revolución gracias a la tecnología y a los continuos avances que ésta experimentaba (y experimenta). Me especialicé entonces en el estudio de las Operaciones de Influencia y Desinformación, no únicamente centrándome en el enfoque tradicional, sino intentando aunar disciplinas diversas como las ciencias cognitivas, la inteligencia y la ingeniería. Soy de la opinión de que los retos que plantea el mundo en que vivimos no pueden ser abordados, analizados y comprendidos únicamente desde el corsé de una única disciplina, porque se pierde gran parte del horizonte de soluciones. Por ello, es necesario promover esa cosmovisión que sólo puede proporcionar la combinación entre conocimientos que, a priori, pueden parecer inmiscibles. La inteligencia, en particular, ha sido un campo de estudio para unos o una disciplina para otros, tradicionalmente vinculada a las ciencias sociales y, sin embargo, en una era en la que las tecnologías van a marcar en gran medida la agenda geopolítica y económica, parece arriesgado no admitir que hay otros conocimientos que enriquecen el ejercicio de la profesión de analista de inteligencia. En mi caso, como analista de Operaciones de Influencia y Desinformación, se hace imprescindible disponer de conocimientos en psicología, en sociología, en lingüística o en márketing, por ejemplo, además de los vinculados a OSINT (inteligencia de fuentes abiertas), SOCMINT (inteligencia de medios sociales) o al análisis de redes sociales. Cuanto más compleja es la realidad que se analiza, más compleja y completa ha de ser la formación de analista.

Cristina psicohacking

¿Algún inspirador/a?

En cuanto a la inspiración, desde Julio Verne en la niñez hasta Lawrence Freedman en la actualidad, son muchos los autores y muchas las personas en general que me han servido de inspiración. Difícil hacer una selección. En lo personal, mis padres y mis hermanos siempre han sido la mejor inspiración. Mi familia fue la primera experiencia vital que tuve sobre la importancia de la pluralidad de opiniones y de la diversidad de perfiles de conocimiento.

Otra pregunta obligada, sobre la mujer dentro del mundo STEM: ¿Has sentido discriminación o que tenías que demostrar más que tus compañeros por el hecho de ser mujer?

He tenido la suerte de no experimentar nunca, a nivel profesional, esa sensación. Curiosamente, los mayores ataques, también a día de hoy, los he recibido y recibo de mujeres. No por eso niego que ocurra, sería atrevido e irresponsable juzgar la experiencia vital de otras mujeres desde la óptica de la mía propia, pero a lo largo de mi trayectoria profesional he ejercido en numerosas ocasiones puestos de dirección o coordinación y nunca me he sentido discriminada. Pienso, en cualquier caso, en que el papel de la mujer está cambiando, pero, como cualquier cambio que pretenda consolidarse y mantenerse, requerirá tiempo.

Y ahora algo más «psicohacking»… Ahora que tanto alimentamos a esos algoritmos de IA y al Big Data… ¿Crees que la desinformación que corre por los medios y la manipulación podría ser una mala dieta? Quiero decir, los «grandes» usan esta desinformación/manipulación como arma, pero también al Big Data para conocernos… ¿Quizás estén comiendo lo que ellos mismos cocinan (algo sesgado)?

Jajaja no sé si me he explicado bien. Es complicado transmitir lo que tengo en mi cabeza…

Te he entendido. Espera que piense…
No creo que sea una «mala dieta» en el sentido de que esa desinformación no afecta a la calidad de los perfilados que realizan. Es decir, esa desinformación tiene como finalidad última la modificación de la conducta del individuo. Si esa modificación se materializa, sus gustos, preferencias, opiniones y demás irán cambiando y eso se reflejará en su comportamiento en la red. Las grandes tecnológicas y los brókers de datos tendrán el privilegio de asistir desde primera fila a esa metamorfosis, sin perderse un solo detalle y contribuyendo a ella en favor de sus intereses. La desinformación es, en mi opinión, la cuerda floja sobre la que las grandes tecnológicas hacen piruetas: si consiguen mantener el equilibrio entre utilizar la desinformación en su beneficio y no saturar sus plataformas de esa desinformación hasta el punto de que los usuarios decidan abandonarlas, pueden mantener vivo el espectáculo y enriquecerse a su costa. Y es ahí donde tengo mis reservas: la desinformación no deja de ser un monstruo que, si se alimenta, puede crecer de tal forma que sus consecuencias sean impredecibles. Y es que el dinero es una venda opaca y muy peligrosa.
diapositivoa psicohacking

¿Qué es lo peor que podemos hacer como ciudadanos en contra de nosotros mismos? Desde el punto de vista de este espionaje constante y manipulación a la que estamos sometidos.

Caer en la indefensión aprendida. Creer que no podemos hacer nada. Dejarnos llevar como si nuestra privacidad, nuestra intimidad y nuestras vidas fueran la moneda de cambio ineludible para disfrutar de los beneficios y las comodidades que aporta la tecnología. Asumir que en el mundo digital todo vale y no tenemos derechos. Y, justo en el otro extremo, caer el la ilusión de control, creer que sabemos perfectamente a lo que nos estamos exponiendo y que somos nosotros los que estamos decidiendo libremente qué datos proporcionamos y cuáles no. Tenemos que encontrar el punto medio entre estos dos extremos. Elevar nuestra voz y pedir a nuestros gobiernos que velen por nuestros derechos y libertades. Salir de la rueda del hámster y movilizarnos exigiendo la transparencia de los algoritmos, la auditoría de los medios de comunicación por entidades independientes, el fin de la privacidad como moneda, y un largo etcétera que está en nuestras manos como ciudadanos. No todo está dicho. Si aceptamos la mordaza será nuestra responsabilidad.

¿Crees que Europa protege bien los datos de los ciudadanos de los Estados miembros frente a las amenazas extraeuropeas?

Si comparamos con EEUU, sin ir más lejos, la protección de datos de los ciudadanos en Europa es superior, sin ninguna duda. Pero la problemática es mucho más compleja. Legislar sobre plataformas que tienen su sede fuera de Europa, hacerlo en un entorno como Internet que ya de por sí no conoce fronteras y, con todo ello, hacerlo con garantías, no es una bicoca. No significa que haya que cejar en el empeño, pero sería preciso trabajar en soluciones transnacionales, con todas las dificultades que eso implica. No podemos olvidar que en la fórmula entrarían en juego tanto países democráticos como países autoritarios o pseudodemocracias. Como ya decía antes, compleja realidad, complejas soluciones.

La dependencia tecnológica no ayuda a que esas sedes estén aquí…
Fíjate, ahora me pongo positivo y me voy al tema de la emergencia climática. Europa tiene la oportunidad de liderar un cambio, y de ser potencia en este sentido (si lo hacen bien y saben aprovechar la situación). El desarrollo de nueva tecnología tiene mucho que ver con ese cambio. ¿Eres positiva al respecto?

Si te soy sincera, tengo una opinión dividida. Por una lado, pienso que el cambio en lo que a emergencia climática se refiere, o lo lidera Europa, o difícilmente lo va a liderar nadie, en mi opinión. Sin embargo, así como Europa lideró la revolución industrial, no está ocupando ese liderazgo en la revolución tecnológica. La dependencia de Europa de tecnologías extranjeras nos sitúa, en consecuencia, en una posición de desventaja para la toma de decisiones y para impulsar la implementación de medidas efectivas que propicien ese cambio tan necesario.

Cristina en La Mesa del Coronel

Los gobiernos suelen blindarse. Pero, en ocasiones, descuidan demasiado a todos sus ciudadanos. Ya sea por falta de información o recomendaciones, dejadez al no ser una prioridad, etc. Si un gobierno se preocupase de fortalecer a cada uno de los ciudadanos de la nación ¿Crees que esto fortalecería también al Estado? (Seguimos hablando de información)
Es decir, al fin y al cabo todos somos eslabones. Si todos ellos son fuertes, la cadena será fuerte. Al menos así lo entiendo yo…

Existen organismos a nivel nacional como CCN-CERT, Incibe o DSN que difunden recomendaciones e información en cuanto a la amenaza que supone la desinformación y a cómo combatirla. Sin embargo, el ciudadano debe aceptar su parte en la ecuación. No es sólo cosa de gobiernos y organismos estatales. Cada uno de nosotros tiene su responsabilidad y sus medios para fortalecerse frente a esta lacra. Es cierto que sería interesante que los gobiernos invirtieran mayores esfuerzos y medios en la formación de los ciudadanos desde la infancia en pensamiento crítico y en otras habilidades útiles para el enriquecimiento en su conjunto de la sociedad. Una sociedad desinformada es una sociedad manipulable. Por los de dentro y por los de fuera. Así es que estamos ante otra cuerda floja y otro monstruo que ningún gobierno debería alimentar.

Exacto. Existen, pero si sales a la calle y preguntas… Pocos las conocen. En cambio, todos conocemos a la Agencia Tributaria, a la DGT, etc., por poner algunos ejemplos. Quizás están muy descuidadas para lo importantes que son.

Me puedes explicar, desde tu punto de vista, un fenómeno extraño que siento cada vez que hablo con una persona que ha decidido no tener TV en su casa, ni tampoco otros medios de comunicación… A veces siento que está totalmente desinformada de lo que ocurre en el mundo. Hasta aquí normal. Pero es curioso que en otras ocasiones me sorprende precisamente por lo contrario. Parece saber más que los que usan medios de comunicación, que parece les cuesta más razonar y pensar (parecen adiestrados y con la conciencia forjada para no cambiar de idea, necesitan que les digan quién o qué es malo y qué es bueno). Dicho de otro modo. ¿No estar informado es mejor que estar mal informado?

La inmediatez y rapidez con la que la información es tratada en los medios sociales lleva a que estemos sometidos a un exceso de información, conocido como infoxicación, que es enemigo del razonamiento sosegado. Esta infoxicación potencia el pensamiento emocional, que ya introdujo Daniel Kahneman, que es rápido e intuitivo, en oposición al pensamiento racional, que es lento y lógico. El hábito de consumo de noticias e información en medios sociales convierte también en un hábito esta forma de razonar acelerada, lo que al final se traslada a cualquier otro aspecto de nuestra vida, en el que acudimos a este pensamiento intuitivo por costumbre, sin detenernos a la reflexión necesaria. Es posible que quienes viven ajenos a estos medios de información ininterrumpida conserven intacta su capacidad crítica, mientras que, en el otro extremo, quienes viven absorbidos por esos medios, acaben por tener mermada dicha facultad. En cualquier caso, en mi opinión, no estar informado o estar mal informado es exactamente lo mismo.

¿Algún consejo que puedas dar para combatirlo?

Principalmente, aprender a reconocer en qué momento caemos en esa celeridad de pensamiento. No dejarnos llevar por la inercia de los tiempos que marcan aquellos cuyos intereses van más allá de servir de meros informadores. Tomar las riendas de nuestra forma de consumir información y de analizarla. Es evidente que no podemos convertir a cada ciudadano en un analista de inteligencia. Pero hay unos mínimos que deben tenerse presentes. Comprobar el autor de la información en cuestión, la fiabilidad del medio que la difunde, la citación de fuentes, verificar que las imágenes estén en contexto…. Por otro lado, dudar de cualquier pieza informativa que apele a cualquiera de las emociones básicas, como el miedo o el enfado, porque las emociones son la puerta de entrada más accesible para la manipulación. Y a todo esto, añadiría aprender a conocerse uno mismo, a reconocer nuestros propios sesgos y prejuicios y ser críticos, ante todo, con nosotros mismos. El pensamiento crítico comienza con la autocrítica y finaliza con ella. En definitiva, una serie de pautas que, sin ninguna duda, requieren tiempo y esfuerzo. Pero es que es absolutamente necesario que entendamos que somos nuestra mejor defensa. Si no queremos que nadie nos lleve por delante con sus propias ideas, debemos aceptar esta responsabilidad.

Te pongo en un escenario hostil real: España, conflicto con Cataluña tras el 1O. Si pudieras tomar decisiones de inteligencia y contrainteligencia: ¿Qué harías para frenar y contraatacar ese diluvio de fakes que han recibido ambas partes para caldear los ánimos de unos y otros, y fomentar la inestabilidad en Europa?

No es una pregunta que se pueda responder en unas pocas líneas, ya que sería necesario realizar una definición de factores clave e indicadores a monitorizar y los escenarios posibles asociados a los mismos, para así poder determinar en qué momento se encuentra la campaña de desinformación. Sería preciso también determinar las verdaderas intenciones, motivaciones, capacidades y oportunidades de los posibles actores participantes. En definitiva, detectar la amenaza y calificar el riesgo asociado a la misma, además de analizar la situación y el contexto en que se produciría la campaña. Si después de monitorizar los indicadores se determina que se está ante una campaña, se asignarían responsabilidades dentro del equipo de gestión de crisis y se aplicarían tanto el plan de acción como las contramedidas, que habrían de haber sido diseñadas previamente a partir del conocimiento de la audiencia objetivo, del análisis de los medios más favorables para la difusión de la información, de las palabras clave interesantes para deconstruir el relato del adversario, etcétera. La construcción de la narrativa es una de las fases más delicadas en el diseño de las contramedidas, ya que debe realizarse siempre en el marco de la legalidad, de la ética y de la verdad y ha de ajustarse a la audiencia, al canal y al mensaje. En paralelo, se realizaría un seguimiento de los resultados de las acciones emprendidas y se iría corrigiendo el plan de actuación en función de los mismos. Por último, una vez finalizada la crisis, se documentarían las lecciones aprendidas con el objetivo de enriquecer la toma de decisiones futura.
El análisis y la gestión de una campaña de desinformación tiene tanto de arte como de ciencia. Y no es sólo el conocimiento, es la experiencia la que verdaderamente te va dando nuevas herramientas y soluciones y va enriqueciendo tu producto de inteligencia. En Operaciones de Influencia y Desinformación, al igual que ocurre en otras disciplinas de inteligencia, la experiencia es la mejor maestra. Y eso que no se puede ser experto de algo que está en permanente cambio. Por eso, abogo por los especialistas, pero no por los expertos, al menos no en disciplinas cambiantes. A pesar de que, a veces, los medios se empeñen en llamarnos expertos…

Ahora la última pregunta y la más difícil o la más fácil… según se mire jajaja. Algo que también suelo preguntar al final. ¿Ha sido la peor entrevista que te han hecho?

Ha sido la entrevista más personal de todas las que me han planteado, en la que me he mostrado más allá de lo estrictamente profesional. Y eso, hoy en día, es un riesgo, creo que necesario. Detrás de la pantalla hay personas con inquietudes, con sentimientos y con una mochila cargada de experiencias, esfuerzos y sacrificios. Si lo tuviéramos presente más a menudo, creo que las relaciones digitales serían mucho más enriquecedoras y se basarían más en el respeto al otro. Por eso, es una de las entrevistas que he realizado con más mimo y cariño. Y te agradezco enormemente la oportunidad.

¡Muchas gracias Cristina!

Gracias a ti.

Isaac

Apasionado de la computación y la tecnología en general. Siempre intentando desaprender para apreHender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto:

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar